¿Qué buscas ahí, en ese pozo sin fondo donde el brillo reemplaza el ser? Miras tu reflejo, pulido, sin arrugas. La luz danza en la pantalla. ¿Qué buscas ahí, en ese pozo sin fondo donde el brillo reemplaza el ser? Los dedos se deslizan sobre la nada, construyendo castillos de aire, muros de likes y sonrisas prestadas. El aroma a nuevo, a plástico reluciente, te envuelve en un abrazo frío. "¡Mírame!", grita el gesto, la pose perfecta. Pero el eco responde desde el abismo: "¿Qué hay dentro, detrás de la fina capa de piel estirada, de sonrisa programada?" La risa, aguda, estridente, se quiebra en mil fragmentos invisibles. Hablas de éxito, de lo que tienes, de lo que compraste. El nombre de la marca, el precio, el aplauso que esperas. ¿Y el hambre? ¿El verdadero hambre que carcome las entrañas, ese vacío que ni todo el oro del mundo podría llenar? El sol se pone, pintando el cielo de rojo, y tú, ciego a su inmensidad, solo ves la luz perfecta para una selfie. La sed de...