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Mostrando las entradas etiquetadas como Tango

El último compás

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Dicen en el barrio que Ernesto Villamayor bailó por última vez un martes de lluvia fina, cuando el agua no caía sino que simplemente aparecía en el aire, como si el cielo hubiera decidido transpirar. Nadie recuerda bien el año. Los viejos de la Sociedad Italiana tampoco se ponen de acuerdo, y a estas alturas ya no importa: lo que importa es que bailó, y que después de esa noche no volvió a hacerlo. Había llegado al salón de la calle Brandsen con el saco oscuro que usaba para todas las ocasiones solemnes —velorios, casamientos, la noche que nació su hijo muerto— y se sentó en la silla del rincón, la misma de siempre, la que nadie ocupaba cuando él estaba presente porque todos sabían, sin que nadie lo hubiera dicho nunca, que esa silla era suya como lo era el silencio antes de que comenzara la música. Esperó. El bandoneón abrió el aire con esa queja que no es exactamente dolor ni exactamente alegría, sino algo que los hombres de arrabal aprendieron a reconocer antes de tener palabras par...

La gota sobre la baldosa

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El mármol de la barra del Café El Sur tenía más cicatrices que el alma de un compadrito viejo, y cada mancha oscura en la madera de las mesas parecía el mapa de una bebida derramada, de una lágrima seca, de un olvido. Allí, entre el humo rancio que se aferraba a las cortinas como un fantasma y el eco de mil conversaciones muertas que aún vibraban en el aire denso, esperaba. No esperaba a nadie en concreto. Esperaba, simplemente, a que el tango decidiera volver a nacer. O a morir definitivamente. En este antro de sombras y espejos empañados, las dos cosas eran caras de la misma moneda gastada. Entró ella. Clara. No con vestido escarlata, sino con uno negro, tan negro que parecía tragarse la poca luz de las bombillas desnudas, o quizás la poca luz era la que se refugiaba en la vastedad de su sombra. No hizo ruido; no es que no lo hiciera, sino que su llegada absorbió cualquier otro murmullo, cualquier otro roce. Se deslizó como una sombra líquida hasta la pista minúscula, baldosas gastad...